17.10.14

Despedida (El verso endecasílabo)


Este dolor me surge con frecuencia
cuando me estiro en la suave memoria
harto de esta astilla y su penitencia,
de las flechas de Eros sin trayectoria

Me extirpo la astilla que me emborrona
la vista, y escribo el aprendizaje.
Evito narrar en primera persona,
¡Que encarne mis penas un personaje!

Pluma ensangrentada no escribe bello,
con su rabia les tercio la salida.
Les juzgo como la vida lo hace aquí.

Pero termino apiadándome de ellos:
Sigo solucionándoles la vida 
sin preocuparme en quien me la arregla a mi.

"Es comprensible que el abandonar un arsenal de escritos duele. En ese aspecto el pasar página se vuelve un verdadero sinvivir. Por otra parte, uno se alivia al extirparse una astilla que le impedía sentir. Una astilla que se había vuelto pluma, que en un principio fue aquello que me empujó a empezar a escribir. El pasar página es algo triste pero muy interiorizado en la sociedad, mi única rareza se basa en llevarlo al extremo: cambiar de libro y quemar todo aquello que quedó atrás, terminar de obligarse a uno mismo a olvidar todo aquello que pueda guardar estrecha relación con ella. No sé qué es lo que ha significado El verso endecasílabo para mí pero tiene que terminar aquí y ahora."
Despedida del antiguo blog (El verso endecasílabo), Equis.
Leer, cada ocho horas, es el remedio

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